ene
30
2011

Si ustedes quieren más…

El acuerdo entre los Sindicatos CCOO-UGT y el Gobierno, para la reforma de las pensiones puede ser analizado con diferentes estados de ánimo. En la izquierda la reflexión pausada cede ante el sentimiento de frustración, indignación, cabreo y por qué no reconocerlo, de enésima derrota.

Pero, si no reconocer la derrota que supone un retroceso evidente como lo es el aumento del periodo de cotización para jubilarse a la edad de 65 años es de necios, tampoco es más inteligente que nos dejemos llevar por embestidas interesadas de a quienes, además de los políticos, les estorban sobremanera los sindicatos. Por partes.

¿Había alternativa? Sí, rotundamente sí. El estado de social y democrático de derecho debe sustentarse sobre la premisa del pago de impuestos, la necesaria contribución de quienes más tienen a un modelo de estado que preste servicios públicos de los que se beneficien el conjunto de la ciudadanía, pero especialmente los que más lo necesitan. La reforma del sistema de pensiones no es ajena al tsunami de reformas antisistema impulsada por los potentados: que el gobierno siente a negociar a los sindicatos al tiempo que permanece sumiso ante los escandalosos bonus  de jubilación de los directivos de bancos y grandes empresas es un ejemplo evidente de que las cosas pudieron hacerse de otra manera. Si quienes más tienen contribuyen más, y sobre todo, si el Estado pone cierto empeño en recuperar para la causa la ingente cantidad de dinero “B” que se mueve en España, quizás la salida a la crisis no hubiera pasado por recortar gastos y por ende, atacar derechos.

¿Es progresista esta reforma laboral y del sistema de pensiones? El verdadero éxito de los pudientes ha sido convencernos de que lo que se discutía eran nuestros intereses, al tiempo que salvaguardaban –obviamente- los suyos. Izquierda y reforma son conceptos de difícil encaje. Si le añaden aumento de la edad de cotización, o incentivación de planes privados de pensiones, se trata de una estafa, de una burla.

¿Se han vendido los Sindicatos? La cuestión no es lo que han firmado ahora los sindicatos, sino de dónde partían; ellos y los trabajadores, que tanto exigen a la siniestra, mientras se amparan en cualquier motivo inventado por la diestra para no sumarse a la movilización social. Puede que la última Huelga General no fuera un éxito. Tampoco fue un fracaso, desde luego. Pero lo sindicatos, para nuestra desgracia, eran conscientes de sus limitaciones y haber suavizado la propuesta de Zapatero (que es la del PP) y haber frenado la ola privatizadora (por ahora), quizás haya sido en este momento una apuesta inteligente. Ya lo dije en Septiembre: que no nos den lecciones sobre movilización quienes desde su sofá nos exigen a los demás que tiremos cócteles molotov. Y que la derecha no trate de sacar ventajas que no necesita, pues lleva más de un siglo haciendo trampas.

Termino: Los sindicatos movilizan si tienen fuerza y negocian si no les queda más remedio. Corresponde exclusivamente a sus afiliados juzgar el acuerdo alcanzado. Pero que nadie se confunda: si lo que queremos es un buen sistema de previsión social y un mejor marco laboral, el  reto no es cambiar a los sindicatos sino de Gobierno y poner al frente a una izquierda que enseñe los dientes al mercado y ponga a la política a gobernar la economía. La izquierda merece una oportunidad.

About the Author: Gorka Esparza

  • Txema

    No estoy deacuerdo en que “Los sindicatos movilizan si tienen fuerza y negocian si no les queda más remedio”. Podían (y debían) no haber roto las negociaciones ante el acuerdo que se les ofreció, que es una mierda. Sehan bajado los pantalones ante Zp (ota vez).

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