ene
2
2011

La dura realidad: en España se tortura





<<Le introdujeron la cabeza en el agua. Repitieron dos o tres veces la sumersión, mientras le preguntaban si era de E.TA., y le referían si tenía bien la apnea. Levantándole de los tobillos, le hicieron tragar agua (…) mientras le iban diciendoque estos eran los primeros veinte minutos y que tenían cinco días para hacer con él lo que quisieran”>>.  Sentencia AP Guipúzcoa, Fundamento Jurídico Segundo.

 

Al día siguiente de aquello, el Ministro Rubalcaba, hizo suya la versión de la Guardia Civil, que no era otra que la de que los etarras siempre alegan haber sido torturados y que las lesiones, que enviaron al etarra en cuestión a la UCI, se debían a que éste opuso resistencia a ser detenido. Hoy, dos años después, cuatro Guardias Civiles han sido condenados y el Ministro no ha dado ni una sola explicación pública de un hecho grave, que viene a confirmar lo que asociaciones internacionales como Amnistía Internacional ya han dicho en varias ocasiones: en España se tortura.

 

Que Igor Portu -el etarra gravemente torturado- sea el autor de atrocidades como volar la T-4 de Barajas en modo alguno justifica el abuso policial, la vejación o la venganza. La tortura deslegitima al Estado y denigra todos y cada uno de los principios en que se sustenta un sistema penal democrático y garantista. Cada vez que la sombra de la tortura planea sobre una actuación policial se pone en jaque al estado de derecho, se genera inseguridad y sobre todo, se da alas a una organización terrorista a la que hace tiempo que le falta aliento para poder actuar.

 

Procede analizar con rigor crítico cinco elementos:

Primero, nadie pidió a Rubalcaba que justificara una actuación policial ensombrecida por la hospitalización en la UCI de uno de los detenidos. Si en ese momento, el Ministro creyó necesario despejar cualquier atisbo de duda sobre la legalidad de la actuación de la Guardia Civil, no se entiende que hoy no haya salido públicamente a retractarse. En otros países, el Ministro ya habría dimitido.

 

 Segundo, si la constatación de que en España se tortura es una noticia demoledora, que semejantes hechos se enjuicien, esclarezcan y condenen es algo positivo. Entonces, ¿por qué todo este escándalo no ha tenido relevancia mediática? ¿Tal vez por falta de madurez democrática?

 

Tercero, en consonancia con lo anterior, parece obligado preguntarnos si este caso de torturas representa un hecho aislado o si se trata de una práctica habitual en la lucha antiterrorista. Y sobre todo, si lo habitual es que en España se persigan con ahínco estas prácticas o si como se sospecha, estos casos quedan habitualmente impunes. El informe “Sal en la herida” elaborado en 2007 por A.I. aporta luz donde casi todo son sombras. No solo se tortura y denigra a etarras, los extranjeros son las principales víctimas de este tipo de violencia del que nos molesta siempre hablar.

 

Cuarto: Igor Portu tuvo la suerte de ser atendido por personal sanitario independiente, que rápidamente se percató de la violencia extrema con que había sido detenido (y bañado en un río). Lo lamentable es que hayan tenido que intervenir personas ajenas a la investigación y el mundo policial para que este escándalo vea la luz.

 

Quinto: regresemos al principio: “estos son sólo los primeros veinte minutos. Tenemos cinco días para hacer contigo lo que queramos”. 5 días sin la presencia de un Juez es un periodo inadmisible en democracia, se mire por donde se mire; sea el detenido Portu o Al Capone.

 

About the Author: Gorka Esparza

  • Mario

    No seré yo quien defienda a los guardias civiles torturadores, que lo único que han conseguido es, aparte de saltarse la constitución, dar razones a los batasunos para que protesten. Pero vamos llegar a responsabilizar a Rubalcaba (poniendo su foto en el artículo) en algo que ni siquiera haya notado me parece demasiado populista.

    Rubalcaba es el máximo responsable de los cuerpos de seguridad del estado y como tal debe defender sus actuaciones, y entre unos señores que reiteradamente hacen una crítica y unos guardias civiles a los que se les presupone una cierta madurez cívica, por haber pasado unos exámenes y ser miembros del estado, es normal que se ponga del lado de los guardias civiles.

    Es bueno saber que el estado de derecho funciona, y que aquellos que se sobrepasan como ha sido en este caso son declarados culpables.

  • Gorkaesparza

    La foto de Rubalcaba es porque la esencia del artículo va más encaminada hacia Interior que hacia los 4 guardias civiles. Ellos ya han sido juzgados (eso es un éxito). La cuestión es ¿por qué no sale Rubalcaba a decir algo tan sencillo que cuando el poder se salta la ley, los jueces actúan?

    La otra cuestión es ¿lo habitual es que se condene al torturador, o estas cosas quedan impunes? El silencio de Rubalcaba nos hace temer lo peor.

  • Txema

    Las torturas policiales existen y, los vascos, estamos acostumbrados a leer en prensa denuncias sobre este tema.

    A mí me preocupa que, gente que cobra su sueldo de nuestros impuestos, sea tan impresentable como para hacer eso. Que les despidan y se busquen otro curro.

    También me preocupa la salud democrática de nuestros medios de comunicación: En algunos periódicos de ámbito estatal esta noticia no salió. Se escondió la realidad.

    ETA debería dejar las armas de una puta vez y luchar en las urnas, que es suficiente (y, encima, ganaría más votos). Pero, eso no justifica que se pueda torturar.

  • Mario

    Los guardias civiles acusados de torturas han sido condenados a 18 años de cárcel. Por cierto creo que para acabar de una vez por todas con la justificación que parte de la sociedad y la clase política hace de estos crímenes sería bueno recordar el conocido como “Crimen de Cuenca” donde las torturas de la Guardia Civil, ordenadas por un Juez provocaron que dos inocentes se declaran culpables de un delito que no habían conocido.

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