feb
22
2010

Mapa de la estulticia, la ignorancia y el miedo

 

En este mismo espacio*, hace dos días, el escritor Antonio Civantos, en 40 líneas, nos recordó la sentencia de Unamuno: ¡que inventen ellos! Y no me refiero a la ingeniosa alusión del Sr. Civantos, “al oro que nos afanó Negrín” (sic) –teoría desacreditada hace ya 30 años por Ángel Viñas-, sino a la mezcla de gracia y excitación que a nuestro ilustre compañero, le ha generado que la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído (que una cosa es quitarle el Doña porque es “sociata”, o porque es joven, y otra diferente referirse a ella como “la Bibi”, o “la chica de Igualdad”) haya concedido una subvención de 26.000 euros para elaborar el “Mapa de Inervación y Excitación Sexual en Clítoris y Labios Menores”. Señala el referido escritor en su artículo “La Bibi me pone” que “la Bibi debe padecer oleajes entre sus caminos, canales y puertos” y menciona de paso, su hablar “ceceante y espeso, como de cigarrera andaluza después de unos lances a la francesa”… No ha sido el único que amén de tergiversar la cuantía de la subvención otorgada (elevándola de manera malintencionada, de 26000 euros a casi un millón) ha descalificado de paso, a la Profesora Dra. Nieves Martín –del Departamento de Anatomía Patológica de la Universidad Complutense de Madrid- y al tiempo, al conjunto de investigadores y científicos de este país.

Porque no han sido pocos, los que al leer la palabra clítoris junto al apellido de la titular de Igualdad, han recurrido a la descalificación propia del ignorante. Así, la diputada del PP, Lourdes Méndez ha tildado de “chorrada propia de adolescente” el hecho de que la Dra. Martín haya solicitado ayuda para investigar algo que a ella –al ilustre Civantos, y a tantos otros- les debe sonar a guarrada, a sexo perverso, o a cachondeo, como al niño que en la educación infantil le dicen aquello de “caca culo pedo pis”.

Resulta indigno que en este país haya generado cientos de titulares el hecho de que se investigue un órgano -el clítoris- que tiene más de la mitad de población mundial. Resulta fácil escandalizarse con la ablación del clítoris, pero no es mucho más civilizado “lapidar intelectualmente” a quien propone investigarlo.

En cualquier caso, y siguiendo la cita de Unamuno, no creo que la polémica se deba exclusivamente a esa innata tendencia que tenemos los españoles a sentirnos orgullosos de nuestra ignorancia sino que hay un transfondo político que no conviene perder de vista. Y es que en este país, la moral (de algunos) genera reacciones de urgencia y contundencia que sirven de aviso al conjunto de la sociedad: cuando se trata de sexo (o lo que interpretan como tal) la autoridad debe ser moral y en modo alguna científica.

Desconozco si realmente, el estudio en cuestión dará resultados, si es prioritario desde el punto de vista científico, o productivo en términos económicos. Pero no me cabe ninguna duda de que nadie hubiera reaccionado así, si la subvención se hubiera destinado a estudiar las acotaciones de los prosemas, o la diversidad genética de microorganismos fitopatógenos, porque ni lo lingüístico ni lo agrario, generan rechazo como la sexualidad.

La desaforada reacción de algunos no sirve sino para constatar la necesidad de que semejante investigación se pague precisamente, con fondos un Ministerio de Igualdad, que con 26000 euros, ha conseguido de antemano, que todos podamos trazar, el mapa de la estulticia, la intransigencia y el miedo.

 

* Se refiere al artículo publicado el sábado, en la misma página en  la que los lunes se publica esta columna.
  • Republicano
  • Una lectora con clítoris

    Creo que caes en el mismo juego que criticas y le concedes un punto de vista político a un tema en el que yo considero que la crispación, desde el punto de vista social, recae en el hecho de que se desconozca si el estudio dará resultados, si es prioritario científicamente hablando, o productivo en términos económicos o de salud. Aunque algunos utilicen el tema para hacer partidismo, como ocurre con todo, la mayoría no consideramos el clítoris como una guarrada de sexo perverso, aunque puede que sí lo relacionemos un poco con el cachondeo :) .
    Lo que nos preocupa a la mayoría es saber a qué se destina el dinero público y qué criterios de valoración se utilizan, máxime en estos momentos de crisis, para determinar qué estudios y/o proyectos son susceptibles de recibir financiación pública, y esta preocupación se extiende lo mismo a un estudio sobre las acotaciones de los prosemas que a otro sobre la diversidad genética de microorganismos fitopatógenos,(ojo! que seguro que son menos importantes que un Mapa nervioso del clítoris), lo que pasa es que estos dos últimos ejemplos no tienen tanta repercusión mediática.
    Esta bien recodar que ni los titulares, ni los medios de comunicación, reflejan el sentir general de la ciudadanía, sino más bien todo lo contrario.
    Una lectora con clítoris.

  • gorka

    Lectora: si lo que te preocupa entonces, es la calidad científica del proyecto (es decir, a qué se destina el dinero) debes saber que el estudio está dirigido por una doctora con calificación de excelente por la Agencia que evalúa a los científicos. Que colabora con eminencias de EEUU, y que es importante en términos de salud el estudio pues en definitiva, se trata de reconstruir un órgano tras un cáncer o una ablación.

  • Félix Linares

    Leed lo que escribió el sábado 18-4-2010 ese mismo articulista,Antonio Civantos, llama “guerracivilistas” a los familiares de las víctimas del franquismo , entre otras lindezas.

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