17
2009
Zapatero y “el catenaccio”
Tras su segunda investidura, Zapatero consagró su «política de gestos» con el nombramiento de un Gobierno en el que había más ministras que ministros, y en el que una mujer (embarazada) asumía la cartera de Defensa.
Casi doce meses después, el presidente del Gobierno, golpeado por una crisis que ha tardado tanto en reconocer como en dimensionar, se ha visto obligado a sustituir a un tercio de sus ministros y como no podía ser de otra manera, los cambios realizados por Zapatero destacan por el adjetivo (el gesto en el nombramiento o el apellido del ministrable), más que por lo sustantivo (las políticas y los objetivos que se persiguen).
La falta de orientación del Gobierno y la deriva de sus recetas anticrisis contrasta con una crisis de gobierno que pretende explicarse precisamente en clave política; buena muestra de ello son los vaivenes del departamento encargado de ejecutar la ley de dependencia -proyecto insigne de la anterior legislatura-, el fiasco del Ministerio de Ciencia e Innovación, que pierde ahora la Secretaría de Universidades, o la reducción de Igualdad a políticas de mujer, sin poder incidir en aspectos como extranjería, tutelada por Interior, como en los tiempos de Jaime Mayor.
En su estreno como ministro de Fomento, José Blanco ha señalado que su gran objetivo será eliminar «trabas administrativas» en la licitación de obra pública. Cuando un gobernante considera un estorbo las garantías de control, transparencia y audiencia en la adjudicación de capital público a empresas privadas significa que o no es de izquierdas, o que ha perdido la perspectiva; más aún, si en esa toma de posesión (y en otras tres), está presente, Florentino Pérez. No nos engañemos, justificar ahora la necesidad de agilizar la burocracia para crear empleo es dar pábulo al clásico discurso de la derecha.
El nombramiento de Manuel Chaves, antes parte y ahora juez de la armonización del modelo autonómico, responde a la necesidad de resolver quistes en el PSOE toda vez que, allá por julio, el PSOE vació de contenido su Congreso. Se optó por el mitin y se renunció a la política y de aquellos polvos, estos lodos.
Si la crisis de Gobierno se analiza con metáforas futbolísticas podría decirse que Zapatero, seguidor confeso de Andrés Iniesta -el máximo exponente del neo-cruyffismo- ha abandonado su aparente apuesta ofensiva (y de izquierdas) de la primera legislatura (derechos civiles, retirada de tropas, ley de dependencia), por un Gobierno de catenaccio (sistema ultradefensivo asimilable en España al cerrojazo): tras las última crisis, pasamos de los ilustres independientes a tener al presidente, el secretario general, el vicepresidente del partido y la mentora de Zapatero en el Ejecutivo. Eso es apertura a la sociedad y lo demás son zarandajas.
Sin embargo, y siguiendo con el símil futbolístico, hay notables diferencias entre el catenaccio y el cerrojazo magenta. Quienes practican el primero, no desprecian el balón sino que administran con suma letalidad -contraataque- la escasa posesión del mismo. Zapatero por el contrario, no sólo no domina la pelota (la coyuntura política, la crisis económica estructural…) sino lo que es peor, cuando tiene el control (cumbres internacionales, crisis de Gobierno) no está nada claro que sepa qué quiere hacer con ella. Así se pierden las partidas… la gallega fue sólo el primer aviso.
Publicado en El Adelanto el lunes 13 de abril de 2009
Relacionado...
-
lechugas no
-
gorka
Blogroll
- A Temporary Dive
- Alberto de paseo. Diário de bitácora de Kali
- Altersocialismo, el blog de AMEI
- Atzelari
- Blog de “Peli”
- Blog de Mariasun
- Candelario Opina
- Contra el pensamiento único. Blog de Felipe Ramos
- Federación Asociaciones de Vecinos Salamanca
- Inés Sabanés
- IU Salamanca
- La anomalía (Antonio Moreno)
- La blogosfera de IU
- La Loca en el Ático
- La tertulia
- La Voz de Salamanca
- Multiverso incognoscible
- Paty Diphusa
- Radio Oasis
- Romenauer



