“No quiero pensar en el final pues siempre llegará demasiado pronto”
Gorka Esparza, Honorio Cardoso y Virginia Pintado (La Voz de Salamanca)
Han pasado tres años desde que Clara Bermejo (Madrid 1981) llegase a Salamanca a jugar como base en el Perfumerías Avenida. Llegó para “ayudar” a Nuria Martínez en la dirección del equipo, le tocó cubrir junto con Silvia Domínguez la marcha de Martínez a Rusia y ahora es la capitana y base titular de Avenida.
La Voz de Salamanca se reúne con Clara para charlar en torno a una buena ración de jamón y una copa de Rioja. Queremos conocer a la jugadora de baloncesto pero también hablar de Salamanca y de Madrid, de Villagarcía y de Zaragoza, de sus inquietudes y su visión del deporte.
Llega puntual y sonriente a la cita, aunque como es habitual en ella, con un buen golpe en una pierna. “Gajes del oficio” nos dice mientras se acuerda de Sandrine Gruda y probablemente de alguna de sus familiares.
Durante la entrevista en el “Tiempo de Vinos” sonríe, gesticula, reflexiona y aguanta estoicamente un largo cuestionario sin mirar el reloj. Es una entrevista distendida con una jugadora que ya ha alcanzado su madurez deportiva y que tiene muy claras las ideas. Atraviesa uno de sus mejores momentos de forma pero sigue apegada a la realidad. Tiene muchos retos y proyectos. Partidos por disputar, torneos que ganar, Pero es consciente de que el mero hecho de vivir del juego que tanto le divertía en las horas de recreo del Ramiro de Maeztu es ya de por sí, un sueño hecho realidad.
La Voz de Salamanca: Clara, ¿cómo empezó todo esto del baloncesto? ¿soñaste alguna vez con ser profesional?
Clara Bermejo: Yo estudié en el Ramiro de Maeztu donde todos los niños y niñas juegan al baloncesto. Allí todo son canchas de baloncesto e incluso la de fútbol se utiliza para jugar al baloncesto dándole con la pelota al larguero. En mi familia, mi hermano y mis primos –de tres y cinco años de diferencia de edad- jugaban al baloncesto desde pequeños y yo quería ser como ellos. Desde muy pequeña iba a ver al Estu, los partidos de la ACB. Me encantaba el baloncesto y soñaba con jugar, pero eso era sólo un sueño.
Cuando yo llegué al Ramiro, estaba en un momento de transición porque pasaba de ser un centro escolar masculino a ser mixto. En ese momento, ya desde muy pequeña me apunto a los equipos de baloncesto y como vivía casi enfrente, mi vida transcurría entre ir por la mañana al cole y por la tarde a entrenar.
LVdS. Con 19 años te marchaste a Vilagarcía de Arousa. ¿Fue fácil la decisión de salir de casa?
C.B. Cuando marché a Galicia no tenía muy claro cómo me iba a salir la experiencia, no ya sólo de dedicarme a ser jugadora de baloncesto sino también de salir de casa. Al prinicpio tenía las dudas y la incertidumbre de quien debuta. Pasaron meses hasta que me empecé a dar cuenta de que efectivamente era jugadora profesional y la verdad es que la experiencia en Vilagarcía fue fenomenal. Estuve cuatro años que me sirvieron para madurar personalmente y coger experiencia deportivamente.
El equipo era profesional pero al tiempo muy pequeño, familiar y casi amateur porque lo compaginábamos con trabajar, estudiar e incluso ir al cole las más pequeñas.
"Todo empezó como un sueño de colegiala del Ramiro. Ahora echo la vista atrás y me doy cuenta de que llevo siete años como profesional"
LVdS. Cuando decides jugártela por el baloncesto ¿te entra el miedo de que las cosas salgan mal?
C.B. En el baloncesto todo va año a año, y si uno no aciertas el error no es grave porque como mucho se retrotrae a ese periodo, que no es muy largo y por lo tanto se puede rectificar. Yo no soy consciente de si he sacrificado o no muchas cosas. Salí de casa muy joven sin tener claro que de verdad me pudiese llegar a ganar la vida con esto y ahora han pasado siete años y sigo viviendo de lo que más me gusta.
LVdS. ¿A la hora de aceptar una oferta, pesan más los factores económicos, los retos deportivos o cuestiones extradeportivas como la ciudad, la posibilidad de compaginar con estudios, pareja, familia?
C.B. Cada jugadora es un mundo. En mi caso es fundamental estar a gusto en el entorno porque si no, no juego bien y si no juego bien no estoy conforme. Yo evalúo las posibilidades de jugar más o menos, la ciudad, el club al que voy. No sólo pienso en el dinero. Hoy por hoy no me marcharía a Ros para jugar tres minutos por partido aunque la oferta económica fuese muy buena y aunque en Valencia se viva fenomenal.
Zaragoza fue una experiencia importante y necesaria para poder dal el gran salto: Salamanca
LVdS ¿Cómo valoras la decisión de irte a Zaragoza? ¿Qué dimensión le da a tu trayectoria deportiva?
C.B Yo me lo planteé en su momento como un pequeño gran salto, en la medida en la que se confirmaba mi trayectoria, marchaba a un club más profesionalizado pero tampoco suponía de golpe el salto a un grande como lo puede ser Avenida. Lo que yo necesitaba era un equipo de mayor nivel pero en el que tuviera protagonismo y en ese sentido la oferta de Man Filter era perfecta.
LVdS Con Zaragoza disputaste tu primera final de Copa, precisamente contra Avenida. ¿Fue mucho palo perderla?
C.B. La verdad es que es un palo pero también es muy relativo porque a aquella edición de la Copa de la Reina nos habíamos clasificado in extremis y nos acabamos plantando en la final. Recuerdo la noche anterior la ilusión con la que la afrontamos. Sabíamos que era difícil ganar pero al mismo tiempo en un partido todo es posible. Cuando se nos escapó nos quedamos tristes pero a la media hora entendimos que era muy importante lo que habíamos logrado.
"Con Nuria aprendí mucho y trabajé bien. Con Silvia la competencia es tan intensa como nuestra amistad"
LVdS ¿Y la oferta de Avenida?
C.B Avenida siempre estuvo ahí, como un objetivo y una posibilidad, pero yo necesitaba pasar antes por un equipo intermedio para llegar con experiencia y evitar un cambio tan brusco. Tres años después es evidente que no me arrepiento.
LVdS De todas maneras en Perfumerías Avenida estaba Nuria…
C.B Y eso son palabras mayores. Pero desde el principio fui consciente de que jugando dos competiciones, iba a disfrutar de minutos para que Nuria estuviera fresca puesto que ella jugaba un papel fundamental. Y qué mejor rodaje que en mi primera temporada jugar muchos minutos y ganar dos títulos. Por otro lado sabía que con Nuria se podía trabajar muy bien y aprender mucho.
LVdS ¿En qué medida influyó la afición que hay en Salamanca para fichar por Avenida?
C.B: No cabe duda de que ese es uno de los grandes atractivos de venir aquí. Cuando eres pequeña y ves los partidos de ACB sueñas con algo así, sin embargo cuando juegas partidos de Liga Femenina o de Liga2, en algunos pabellones las gradas están vacías y hay eco. En Salamanca por el contrario hay un ambientazo desde el primer partido al último, venga Ros o juguemos contra el colista y eso gusta a cualquiera porque en parte es uno de los alicientes de ser jugadora profesional.
LVdS ¿Qué percepción tienen las extranjeras de todo este ambiente, de nuestra liga, del equipo?
C.B: Para ellas -o mejor dicho, para la mayoría, porque este año son muy atípicas- todo es mucho más profesional. Ellas vienen a trabajar, hacer sus números y ganar su dinero. La implicación no es la misma, es mucho más individual.
LVdS ¿Y cómo influye en el grupo que el Club, de repente, incorpore a una jugadora para disputar cuatro o cinco encuentros?
C.B: Por desgracia estamos acostumbradas tanto a que una amiga quede fuera del club porque no da lo que el equipo necesita, y te encuentras con que una persona con la que has convivido mucho y has entablado una gran amistad deja de ser tu compañera, a que al contrario, el club decida incorporar a alguien para mejorar el nivel de un grupo que ya está formado. Supongo que de alguna manera te vas acostrumbrando porque forma parte de la profesión.
LVdS ¿Te ha sido fácil integrarte en Salamanca?
C.B Muy fácil y muy cómodo. Salamanca tiene muy buen ambiente por su carácter universitario. Tiene una amplia oferta cultural y lúdica. Vivimos en el centro con lo que podemos aprovechar al máximo el tiempo y la verdad es que la ciudad es muy agradable.
LVdS. Dada la dimensión que en Salamanca ha tomado el equipo. ¿Puede llegar a ser agobiante la ciudad?
C.B. No. Supongo que si las cosas fuesen mal quizás la gente en lugar de para preguntarte o darte ánimos quizás la gente nos censuraría o quizás sí nos sentiríamos agobiadas. En cualquier caso la gente siempre ha sido respetuosa con nosotras.
LVdS ¿Disfrutáis de la ciudad?
C.B. Ahora no. Cuando acabemos Euroliga sí que podremos empezar a disfrutar de las actividades de ocio. Ahora entre que llegas a las tantas de viaje y al día siguiente hay que entrenar, como mucho vamos al cine. Cuando la temporada esté más tranquila sí que podremos empezar a hacer cosas como ir a los monólogos, salir, o ir a conciertos.
LVdS ¿Se vuelca mucho el club con vosotras? C.B Sí, desde la gestión de la vivienda lo que supone un ahorro de problemas importante a estar encima de nuestras necesidades. Tenemos la ayuda de Manolo (el portero) que es un crak.
LVdS ¿Qué hace Clara Bermejo fuera de las canchas?
C.B. El ritmo que llevamos nos obliga a hacer vida casi en exclusiva con la gente del equipo. Luego cada una tenemos nuestros proyectos bien de estudiar una carrera, bien de aprender el idioma. Ahí entablamos vínculos con otra gente, pero es muy difícil salir con esa gente y amigos por los horarios tan difíciles de compatibilizar que tenemos.
LVdS ¿Qué tal van tus estudios?
C.B. Bien, estoy en tercero de Magisterio de Educación Física y espero terminar este año entre Junio y Septiembre. Voy poco a poco porque no siempre puedo ir a clase y a veces cuando aterrizo me encuentro un poco perdida, pero me gusta y tengo la ayuda de buenos compañeros.
LVdS ¿Echas de menos Madrid?
C.B. Tengo que reconocer que sí. Y eso que en comparación con Vilagarcía Salamanca es otro Madrid porque allí todo era muy familiar, muy pequeño. A Madrid suelo ir en vacaciones y aunque en verano Madrid no es igual que durante el curso, sigue siendo una ciudad genial.
LVdS ¿Qué haces durante los veranos? C.B. Trato de estar con mi familia y con gente que no veo habitualmente. Por ejemplo, mi hermano que vive en Milán. Desde Madrid doy un salto a ver a gente a su casa unos días o a hacer lo que se tercie.
LVdS ¿Son muy duros los viajes con el equipo?
C.B. Es cierto que en el equipo hay muy buen rollo pero también es cierto que hacemos miles de kilómetros y sobre todo muchas horas de aeropuerto. Enfadarnos no nos enfadamos entre nosotras pero sí es cierto que a veces nos decimos que tenemos ganas de perdernos de vista. Yo por ejemplo comparto habitación con Ana (Montañana) y a veces le digo “de esta nos divorciamos”. De todas maneras el roce hace el cariño y ya nos hemos cogido el truquillo hasta el punto de que cuando una quiere ver una peli se pone los cascos, si la otra quiere hablar por el móvil se va al baño…
"Tenemos un equipo muy ambicioso y que está muy unido"
LVdS Analicemos ahora la situación del equipo. Desde una perspectiva crítica, ¿hasta qué punto el equipo no está en una dinámica de complacencia por la superioridad en Liga?
C.B. Bueno, hay que ser prudente porque León está a solo un partido y la superioridad con la que se le ganó es engañosa. Ni nosotras metemos normalmente todo lo que encestamos en León, ni ellas fallan normalmente de esa manera.
LVdS Sí, pero¿ no da la sensación de que estais muy cómodas una vez que os habéis clasificado en Euroliga, que tenéis cerca a Ros y que al resto le habéis ganado fácilmente?
C.B. Honestamente creo que no. Es cierto que a veces es diferente la imagen que se proyecto hacia fuera y otra es la que tenemos dentro y lo que respira este equipo. Somos muy ambiciosas, tenemos mucha hambre aunque sabemos que es muy complicado ganar a equipos como Ros. Ahora bien, que esto es baloncesto y no hay nadie intocable. Ni Ros ni nadie…
LVdS ¿Y a qué se debe que en Europa cuando han venido mal dadas os hayais desinflado en algunos partidos?.
C.B. En Euroliga hay equipos de mucha calidad contra los que si fallas dos minutos cogen 20 puntos de diferencia y ya no los levantas, porque además es duro afrontar un partido cuando sabes que si no meten una será la otra y si no la otra, o todas. En ese momento las piernas nos pesan y el rodillo de equipos como Ekaterimburgo nos pasa por encima.
En Liga a otros equipos les pasa lo mismo con nosotros. Ahora bien, yo creo que hay que quedarse con que este equipo es una hormiguita que va poco a poco y que en Liga no falla aunque venga de hacer viajes largos entre semana y haya perdido de 30.
LVdS ¿Cómo ves la Copa de la Reina? C.B. Ahora medio vacía (risas – pedimos una segunda ronda, mientras seguimos con la ración de jamón-).
Pinta bien. El sorteo nos ha favorecido porque contra Ros Casares sólo nos encontraríamos en una hipotética final.
LVdS- Sí pero José Ignacio Hernández ha dicho que prefería a Ros en semifinales.
C.B. Ya pero es que Jose es muy valiente (risas).
Personalmente creo que Ros es favorito y luego estamos nosotras y León. El resto de equipos tienen que venir a ganarnos, aunque en un partido a un día todas tienen peligro. Juegan muy sueltas y con desparpajo. Que estén un pelín por debajo de nuestro nivel no significa que sean malas. “Aquí hasta el más tonto hace relojes”.
"Cuando llegué a Salamanca estar arriba era un reto. Ahora es nuestra obligación"
LVdS ¿Qué diferencias hay entre este Avenida y el equipo al que llegaste hace tres años?
C.B. Bueno, en lo personal me encuentro mucho más adaptada a la ciudad, a la forma de trabajar del club o al propio José Ignacio Hernández. Al estar más adaptada todo me resulta más fácil. Sabes como afrontar los buenos y malos momentos, ves venir las cosas y todo resulta más sencillo.
A nivel de grupo el hecho de que cada año el equipo cambie cada temporada hace que cada año haya sido diferente. Un año tienes una cinco para la que juega todo el equipo, al siguiente el referente cambia… eso hace que sea difícil analizar y comparar cada equipo. Sí es cierto que en Avenida ha cuajado la idea de que lo importante es hacer un equipo que tenga buen nivel en su conjunto más allá de tener una o dos estrellas.
En estos tres años hemos crecido como Club y se nota en la mentalidad. Hacer las cosas bien es ahora una obligación. Antes meternos arriba era el reto, ahora es ya un objetivo de por sí.
LVdS ¿Y tu rol?. Ahora eres la capitana.
Sí, es evidente que mi rol ha cambiado mucho. No tanto porque yo sea la capitana sino por la veteranía o la experiencia que da jugar tres años seguidos en este club. Ahora noto que soy importante en el equipo, dentro y fuera de la pista.
Como capitana me toca hacer de vínculo entre “los de arriba” (risas) y las jugadoras. Con el cuerpo técnico no hace falta porque pasamos tantas horas que no es necesario.
LVdS ¿Cómo se lleva tener que asumir los compromisos extradeportivos? C.B. Eso va implícito con jugar en Avenida. De todas maneras casi nunca tenemos que estar las diez y podemos rotar.
LVdS ¿Descentra mucho el hecho de firmar contratos año a año?
C.B. En principio no, porque como a todo, te acabas habituando y como profesional no te queda otra que adaptarte. Es cierto que cuando quedan dos meses para acabar la liga se empieza a hablar de rumores de fichajes, pero tratamos de mantenernos al margen.
Nuestros representantes nos van haciendo saber las posibles ofertas que van llegando a lo largo del año pero realmente hasta que la temporada está acabada no nos solemos sentar. La presión suele venir más por las necesidades del club que por nosotras mismas. En mi caso, por ejemplo, espero siempre al final de temporada para poder pensar con la cabeza fría y hacer balance de la temporada en su conjunto y en función de esas sensaciones tomar decisiones.
LVdS ¿Te gustaría jugar en el extranjero?
C.B. Al principio tenía claro que quería vivir la experiencia. Adaptarme a los idiomas, cultura diferente, esos horarios europeos… Era de las que decía que yo jugaré en el extranjero aunque sea en Portugal. Claro que cuando pensaba eso no me querrían ni en Portugal. Entonces era evidente que no había llegado aún el momento.
Ahora me da más pereza y empiezo a ver que el único atractivo es el dinero. Por eso me da más pereza, porque para mí es fundamental estar integrada, a gusto. Conozco la liga, los entrenadores, los pabellones y las ciudades.
Siento que quizás es el momento, pero al mismo tiempo no me da mucha más pereza, por muy atractivo que sea el contrato, tener que estar todo el día enclaustrada y pendiente del Messenger.
LVdS ¿Están muy encima los representantes? ¿Influyen mucho?
C.B. Por decirlo de alguna manera son un intermediario necesario. Es cierto que tienen mucho poder en el sentido de que pueden llegar a decidir donde juega quien y dónde.
LVdS ¿Y la Selección?
C.B. Eso sí que es muy complicado y creo que honestamente ese momento está muy lejos. Tanto, que seguro que es más fácil que me veáis en el extranjero que en la Selección. El puesto de base está muy bien cubierto por dos jugadoras experimentadas y lo normal es que el tercer puesto se lo lleve alguna jugadora joven y con mucho futuro.
LVdS ¿Cómo es la relación entre Clara Bermejo y Silvia Domínguez?
C.B. Buena. Muy buena. Y es difícil, no por Silvia o por mí, sino por la normal competencia que hay entre ambas en la cancha. Fuera de la pista es una de las personas con la que mejor me llevo en la pista y en la cancha hay competitividad y colaboración.
LVdS ¿Y con las foráneas?
C.B. Fenomenal. Este año hemos tenido suerte. Está Alessandra que parece nuestra mami y Tracy Reid está muy integrada. Quizás a Ivanka (Matic) le costó más al principio por el tema del idioma pero aunque habla poco lo entiende todo. En el vestuario hablamos español e inglés para poder integrar a todo el mundo.
Temas más personales
LVdS: Música
C.B. Parecerá un tópico pero me gusta todo lo que sea buena música. Depende más de cómo esté a qué música sea. Ahora por ejemplo venía escuchando música negra –Silvia le ha pasado dos gigas de música-… De música española me gusta Amaral, El Canto del Loco. Extranjera muy variada: Nelly Furtado, Riana, música negra, hip hop.
LVdS: Un garito.
C.B: En Salamanca el Lux. En Madrid en cambio me encanta perderme por La Latina. Quedarme a tapear y luego tomarme unos mojitos más que ir a tomar copas.
LVdS: Cine
C.B: En general prefiero el cine Español. A mí si me gusta y si tengo que pagar o si me tengo que equivocar con una película prefiero que sea española a que sea una americanada o una superproducción. Me gusta que las películas me sorprendan. (Llegados a este punto nos confiesa que tiene facilidad para quedarse dormida viendo películas y que la última que ha visto es REC. Le gustó aunque no pagaría por verla… “eso se lo agradecemos a Sheila Alaña”).
LVdS: Lectura
C.B. Me gusta leer. El último libro que me he leído es “Diccionario de los sueños”. Mis compañeras me lo han regalado para ver si ordeno mi cabeza porque tengo sueños surrealistas. (Llegados a este punto nos confiesa uno de sus sueños relacionado con galletas, billetes de monopoly y cajeros automáticos).
LVdS Una ciudad.
C.B. Madrid. Sin duda. Es mi ciudad y aunque aquí, en Zaragoza o en Vilagarcía he estado muy a gusto, mi ciudad es Madrid. Con lo bueno y con lo malo. Con el jaleo, con las aglomeraciones. Me gusta el anonimato, sus calles, el ambiente.
Otra ciudad que me encanta es Santiago.
LVdS: Un viaje.
C.B. Nueva York. Fui con mi hermano y la novia de vacaciones y me pareció impresionante la experiencia. Tanto la arquitectura como los garitos. Cuando era pequeña fui con mis padres pero no es lo mismo hacer ese viaje con 6 años que cuando eres mayor. Fue una gran experiencia.
De los viajes profesionales puedo contar poco porque consisten en aeropuerto-autobús-hotel-pabellón y vuelta. Quizás por eso guardo un grato recuerdo de uno de nuestros viakes a Moscú, hace dos años, porque la expedición decidió retrasar su regreso y tuvimos una mañana para disfrutar, haciendo turismo por la Plaza Roja que es impresionante.
LVdS Normalmente se percibe a los deportistas como gente que vive al margen de la actualidad. ¿Te interesa la vida pública? C.B: Sí, me gusta y me interesa. Cuando se me escapa un tema de actualidad o estoy perdida siento cierta vergüenza porque no me gusta estar al margen.
LVdS ¿Sentís presión para no pronunciaros sobre determinados temas?
C.B: Bueno yo creo que tampoco hay que dramatizar porque somos jugadoras de baloncesto femenino y de si nos confesamos como de izquierdas o de derechas no depende la venta de miles de camisetas de un club. A mí si se me pregunta me gusta dar mi opinión. Evidentemente hay que tener habilidad, educación. Ahora, si me toca decir lo que hay que decir prefiero estar calladita.
LVdS ¿Hablais de política entre vosotras? Por ejemplo, de las elecciones actuales o de las manifestaciones de Salamanca.
C.B. De las manifestaciones nos han preguntado mucho –no los medios- sino la gente de fuera de Salamanca, aunque a nosotras nos ha pillado un poco lejos. En cualquier caso, hablamos de política como de cualquier otro tema de conversación. No es un tema tabú.
Somos conscientes eso sí, de que cuando para mucha gente eres un icono, en la medida en la que te hagas visible, puedes defraudar a unos o a otros.
LVdS ¿Os habéis movilizado por alguna causa en particular? C.B Algunas jugadoras nos sentimos preocupadas por el problemón que representa la violencia de género. Espero que algún día pueda salir adelante alguna iniciativa nuestra al respecto.
LVdS ¿Cuándo aprendiste a manejarte con los medios de comunicación?
C.B. Supongo que al principio todas somos la respuesta del monosílabo. Luego te vas soltando y algún palo te llevas porque piensas que todo el mundo va de buena fe y al final te la acaban metiendo. Te la dan una, te la dan dos pero la tercera no.
LVdS ¿Cómo te ves dentro de diez años?
C.B. Más vieja, supongo… (risas) Me cuesta. No se si ese dentro de diez años será dentro de tres, dos o uno, porque hay factores como las lesiones que influyen. Me cuesta imaginarme en un futuro porque el baloncesto me encanta y para mí es un lujo poder vivir de esto. No quiero pensar en el final, porque por muy lejos que esté siempre llegará demasiado pronto. Quizás cuando el baloncesto se acabe oriente mi vida hacia los niños porque estudio magisterio, hacia el deporte, o hacia ambas cosas.
Son las tres y cuarto, atravesamos la plaza mayor tratando de adaptar la vista a la luz radiante de la plaza mayor. Clara se acuerda de las tardes soleadas de Madrid… la entrevista ha terminado.




