Firmas contra “las Lanzarotasas”

9 Noviembre 2007

cartelmanifevesa.jpg Campaña de recogida de firmas

El pasado 31 de Octubre el Ayuntamiento de Salamanca aprobó la modificación de las Ordenanzas Fiscales. Lejos de revisarse para introducir elementos de progresividad fiscal y de solidaridad con los ciudadanos más desfavorecidos, la reforma de las ordenanzas ha supuesto un incremento desmedido e injustificado de tasas e impuestos indirectos como el precio del Autobús.

 

Sirva como ejemplo el siguiente:

 

Billete ordinario de autobús: pasa de costar 80 céntimos a un 1 euro. Un 25 % de subida.

 

Precio del trayecto con Bonobús de 10 viajes: pasa de costar 0`38 a 0`70. Un 84`25 %de aumento.

 

Precio del abono mensual de transporte: de 16 euros pasa a costar 30. Lo que supone una subida del 79`10 % y la equiparación del precio del abono de transporte urbano con el metropolitano.

 

Junto con las importantes subidas en materia de transporte resulta injusto que las medidas estrella del Partido Popular consistan en la gratuidad del transporte para las familias numerosas. Este tipo de rebajas no tienen en cuenta el nivel de renta y producen situaciones de verdadera insolidaridad. Baste como ejemplo que la familia del Acalde, con una renta anual superior a los 70.000 euros anuales, tendrá gratuidad en el acceso al transporte público mientras que una familia monoparental, en la que el salario sea el mínimo, tendrá que hacer frente a esas importantes subidas.

 

La tasa de recogida de basura aumenta 17 euros, la de aguas un 14%. Otras ordenanzas, lejos de incluir medidas para incentivar la construcción de vivienda protegida, la instalación de sistemas de aprovechamiento energético renovable, o para incentivar la contratación indefinida, se limitan a ajustarse al IPC. Dicho de otro modo, los precios públicos, cuya lógica actualización sería la del IPC, o mejor aún, la similar al aumento de los salarios, han subido de manera desorbitada.

 

Los impuestos que pueden gravar a las rentas más altas, o aquellos que permitirían al Ayuntamiento adoptar medidas de carácter político a favor de un empleo estable, de la movilidad sostenible, de la vivienda pública o del fomento del deporte, siguen siendo tratadas como “impuestos de subida automática” sin observar exenciones o un especial gravamen.

 

En la Salamanca de las miles de viviendas vacías, el Ayuntamiento sigue sin atreverse a aumentar el IBI a los propietarios que alquilan su vivienda en negro, o que utilizan la vivienda para especular.

 

En

la Salamanca en la que los constructores adeudan aún 20 millones de euros al erario público por exceso de edificabilidad, el Partido Popular castiga al ciudadano con una subida de impuestos que servirá para recaudar todo el dinero que el Ayuntamiento ha despilfarrado en recursos, en actuaciones judiciales temerarias o permitiendo que prescriban las deudas de constructores afines.

 

No al aumento de impuestos indirectos.

 

No a la negligencia del Ayuntamiento en materia de recaudación.

 

No a que el ciudadano pague lo que el Alcalde perdona a quienes deben 20 millones de euros.

 

No a la prepotencia del Teniente de Alcalde, Fernando Rodríguez, que considera que el Autobús debe pagarlo quien lo utiliza.

 

Sí a una política fiscal progresiva que sirva para otorgar un servicio público eficaz y ajustado a las necesidades de todos los ciudadanos y ciudadanas, especialmente de aquellos que más lo necesitan.

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