De los estadios a los barrios
La intensa mañana de hoy ha comenzado con una rueda de prensa en la que el candidato a Alcalde de Salamanca, Ángel Gamazo y yo hemos presentado un ambicioso programa de deportes para Salamanca.
Contamos con 25 propuestas concretas para llevar a cabo. Algunas son similares a las de otros partidos, dado que la carencia de infraestructuras evidencia las propuestas. Es el caso de las nuevas piscinas climatizadas. Otras propuestas nos diferencian notablemente del resto.
En primer lugar porque nuestra prioridad no es la élite, ni la organización de grandes eventos de manera eventual. Nuestra prioridad es la accesibilidad universal a la práctica deportiva, a las actividades de recuperación, el derecho al ocio y a la salud.
También nos gusta la alta competición. Ni somos unos sosos, ni somos Santa Teresa de Jesús. Pero sin deporte base no hay élite. Sin acceso universal a las instalaciones no hay estructura deportiva que genere hábito en la sociedad, y sin infraestructuras públicas gestionadas desde lo público no hay igualdad sino guetos, o limosneo en la política pública.
Hubo, hace años, un Patronato Municipal de Deportes que fue dejándose abandonar, en detrimento de las empresas de servicios. Las escuelas deportivas municipales surgidas en los 80 fueron privatizadas o abandonadas sin financiación municipal, y donde había personal de PMD, comenzaron a crearse empleos mediante la subcontratación. La llegada de Lanzarote supuso pasar de un Patronato Municipal de Deporte a Escuelas Deportivas gestionadas con fondos públicos pero desde lo privado. Las pisicinas, para no variar, se han privatizado, al igual que su mantenimiento, los cursillos, el taquillaje, etc. Es el concepto de calidad y modernidad del PP.
Desde IU Los Verdes consideramos prioritario devolver al Patronanto Municipal de Deporte las competencias en la dirección de la política deportiva, en la contratación de personal y en la gestión de infraestructuras. No podemos permitir que los clubes y asociaciones deportivas con más recursos sean los únicos que puedan contratar monitores deportivos y por ende generar una estructura deportiva y tener proyectos. Tampoco la administración puede permanecer al margen de cómo se contrata a los monitores o de cómo se gastan el dinero los clubes. Hace falta más dinero, sin duda nos comprometemos a aumentar el presupuesto, pero también hace falta control. Nuestro modelo pasa por poner los recursos municipales al servicio de los clubes, colegios y escuelas deportivas.
Una de las propuestas que vamos a llevar a cabo desde el punto de vista de la gestión, es la centralización de los recursos y materiales mediante concurso público. Si todos los clubes utilizan camisetas, chandals, balones de la misma marca, y contratados por el PMD, evitamos desigualdades entre clubes, barrios, abaratamos costes y controlamos los gastos en virtud de las diferentes necesidades. Intervenir para repartir, distribuir y racionalizar, con criterios políticos y deportivos.
Pero la gestión no puede ser unilateral ni debe quedar al albur de los deseos de la concejalía de deporte. Queremos participación y cogestión de quienes forman parte del deporte en Salamanca. Por ello, apostamos por crear la Asamblea del Deporte Salmantino, que cogestiona partidas presupuestarias y participa en la dirección de la política del PMD: determinando los criterios para asignar recursos, distribuyendo el dinero de la bolsa de patrocinadores deportivos, estableciendo mediante una lógica estrictamente deportiva el reparto del uso de las instalaciones… Son las bases para una gestión alternativa del deporte, desde lo público, y con participación, transparencia y racionalidad. Si estamos de acuerdo en que no hay nada peor que repartir la miseria debemos poner los cimientos de una política que aúne esfuerzos de manera colectiva.
El PP ha recurrido tradicionalmente a hablar de grandes infraestructuras cuando presenta sus propuestas en materia de deporte. Sin embargo nuestra política de infraestructuras no pasa por instalaciones privatizadas como el Sánchez Paraiso. Apostamos por la distribución de instalaciones para que cada barrio tenga su instalación y su oficina de gestión. Se trata de ir al modelo “vitoriano” en el que se integra la red cívica y la deportiva, al temo que se interaccionan.
Es necesario antes de hacer propuestas y mercadear con promesas, fijar criterios. Proponemos consenso para hacer viable un plan plurianual de financiación de las insalaciones. Planteamos la necesidad de elaborar un inventario de instalaciones para concer con detalle qué tenemos y en qué estado está. Quizás no haga falta hacer muchas más “canchas” sino rehabilitar las existentes y firman convenios con los propietarios para garantizar su acceso universal. Si tenemos colegios cerrados por las tardes, sólo hace falta firmar un convenio con los centos para abrirlos al público por la tarde y cambio limpiarlos, vigilarlos y mantenerlos.
Cuando hablamos de fomentar el deporte de base, hablamos de mejorar notablemente la coordinación del calendario deportivo para acompasarlo al escolar. Hablamos de fomentar la práctica deportiva de las niñas y las mujeres, potenciando los deportes femeninos. Apostamos por sacar determinadas prácticas deportivas a las plazas y calles, para fomentar ocio, exibicionoes, atracción por deportes menos conocidos. En una ciudad en la que se cierra una pista de atletismo para consumir cerveza durante tres semanas, apostamos por llenar las plazas de ajedrecistas, por llevar campeonatos de esgrima a la Plaza Mayor, por celebrar campeonantos de tres por tres de baloncesto en plena calle, aprovechando los cierres de vías al tráfico que vamos a llevar a cabo al menos un domingo al mes.
Queremos deportistas que entiendan que su formación no empieza por la competitividad sino por la deportividad. Ni un sólo euro para los clubes reincidentes en agresiones, para quienes denostan el arbitraje, para quienes convierten la culminación del trabajo deportivo semanal, la fiesta del deporte, en un recital de mala educación y tensión innecesaria. Una de nuestras apuestas es fomentar que los deportistas de base se impliquen en el arbitraje de sus respectivas modalidades en categorias inferiores. Sólo quien ha sentido la dificultad de arbitrar entiende que las críticas son en general, infundadas e injustificadas.
Los minusválidos son una prioridad. Poco a poco se van adoptando esfuerzos para eliminar barreras y dignificar sus condiciones de vida. Pero nos olvidamos de su derecho a practicar deporte o a ser espectadores del mismo. Priorizaremos el patrocinio de los clubes que gestionan la práctica deportiva con minisválidos. Crearemos nuevas escuelas deportivas e intentaremos convertirnos en una ciudad de referencia en estas modalidades.
Las propuestas políticas quedan irremediablemente condenadas al ostracismo o al podium de las buenas intenciones si no van acompañadas de una buena política de financiación. Cierto es que desde IU Los Verdes asumimos el compromiso de aumentar notablemente el presupuesto de la Concejalía de Deportes, pero es necesario superar dos retos con nota:
Si nuestra gestión del deporte es atractiva, “los clientes” serán suficientes como para que no haya pérdidas. Si no hay pérdidas, y si la gestión es pública (por lo que no hay ánimo de lucro ni intermediarios), podremos poner unos precios atractivos para quien quiera utilizar las instalaciones.
Otro de los retos es crear un abono deportivo, que concederá derecho a acceder de manera ilimitada a las diferentes instalaciones. Los colectivos más desfavorecidos (parados de larga duración, jóvenes, familias monoparentales o numerosas que no superen en dos veces el SMI) tendrán exenciones del 50%.
Lanzarote hace tiempo que prometió “deporte para todos”. Desde entonces, nos tiene a los salmantinos en Chandal y comiendo bocadillos. Álvaro Herrera cometió el error de pensar que “si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña” y nos encontramos con niños que comenzaban la actividad deportiva mediado el curso.
No prometemos milagros, planteamos alternativas.
Vosotros moveis ficha.




