Mirar a otro lado
Publicado en El Adelanto
Apenas cuatro de cada diez personas fueron a votar en el día de ayer. Dice Mayor Oreja que el resultado electoral obtenido por el PP es excelente. En el PSOE piensan que voten muchos o pocos siempre ganan. Y todos contentos, menos en Izquierda Unida, donde de nuevo se obtiene en peor resultado de los posibles y esta vez se empieza a dudar de “que el futuro sea nuestro”.
La gran mayoría no sabía qué es lo que se votaba. ¿Qué es el Parlamento Europeo? ¿para qué sirve? ¿en qué nos afecta? ¿deciden algo los eurodiputados?. Demasiados interrogantes y muy pocas respuestas. Puede decirse que esto es responsabilidad de todos, aunque de unos más que de otros. Del Gobierno, por haber gastado muy poco, casi nada, en informar de que había unas elecciones y de su importancia –resulta curioso que los gobiernos se gasten mucho menos en fomentar la participación en unas elecciones que en anunciar que se ponen primeras piedras, o que se suben las pensiones…-.
También son responsables los Partidos, sobre todo los mayoritarios, por no centrar el debate pese a ser los únicos que tienen derecho a debatir –sigo pensando que el debate a dos debía estar prohibido, y que en cambio los debates entre todos deberían ser obligatorios para poder acceder a subvención electoral- y también por utilizar el Europarlamento como dulce retiro de viejas glorias –o lo que es lo mismo, “la patada p`arriba”- mientras les dicen a los ciudadanos que estas elecciones son fundamentales: <más que las anteriores que lo eran más que las anteriores> y así sucesivamente…
Y de los medios de comunicación, que siguen informando de las ayudas que Europa concede o deniega, de las imposiciones de la Comisión, de las subidas de los tipos de interés impuestas por el Banco Central Europeo, y no informan que detrás de esa amalgama de siglas e instituciones hay un mecanismo de elección, que a pesar de ser complicado e indirecto, al final se legitima con la participación de los ciudadanos que leen los periódicos, se informan, se crean una opinión y votan en consecuencia…
También es cierto que a penas hubo competencia. La falta de diferencias notables en el fondo del discurso en torno a la UE y a la política exterior ha fomentado claramente la abstención. ¿Percibe el ciudadano que el modelo de Europa que plantean PSOE y PP es diferente?. Para saber la respuesta no hay más que analizar el índice de participación.
Tomadura de pelo. Siempre pienso lo mismo cuando veo los análisis electorales que hacen los grandes líderes políticos: si bajan en términos totales, progresan más que nadie en términos relativos y si no es así, siempre quedará la progresión porcentual, y si no, la solidez en las regiones en las que siempre se gana… y los ciudadanos seguimos esperando propuestas concretas y actitudes y mensajes que nos inspiren confianza e ilusión para acudir a votar… y también el reconocimiento de que la participación de ayer es escandalosa. No habría estado nada mal que incluso los ganadores hubiesen entendido que el resultado es un auténtico fracaso, y que su legitimidad está muy dañada.
Lo comentaba el presidente de mesa en la que fui interventor: <no lo queremos ver, pero cada día nos parecemos más a EEUU: su modelo cultural, su modelo económico, su modelo laboral… su modelo electoral, sus índices de participación…>.
Sólo cuatro de cada diez personas fueron ayer a votar y nos felicitamos por los resultados… seguimos mirando hacia otro lado.




